MENZA EN SUS DIMENSIONES

02.06.2018 / 14.07.2018

Menza usa varios artificios para llevar al observador a una condición de perplejidad y duda. El fin de la obra es acercarse a una verdad más firme no sujeta a la volatilidad de lo acostumbrado. A través de un arte mágico, Menza nos sumerge en una dimensión inferida, algo que no vemos pero que es la conclusión de lo que vemos, algo más firme, más sólido, porque lo que vemos es sólo resultado de la ilusión. [...] El proceso no tiene fin, como tampoco lo tienen los Diálogos de Platón. Sólo llegamos a fases de un desarrollo infinito, como diría Borges, a interpretaciones provisionales e incompletas. Cada etapa nos lleva a otras, también sin resolución. No hay respuesta, sólo perplejidades en una comprensión cada vez más profunda y más compleja, aunque siempre fragmentaria y en proceso. Esta es la metafísica de Menza, y un factor que hace su arte imperecedero. No importa quién lo observe, o cuándo, las imágenes harán su magia, quizás milagrosa, cuestionando los múltiples prejuicios del observador con una comprensión más fecunda. Este es un arte para el ser humano y para todas las épocas. Jorge J. E. Gracia Departamento de Filosofía /universidad Estatal de Nueva York en Búfalo Fragmento del prólogo del libro “Nicolás Menza: Pintura Simbólica, Erótica y Metafísica” La Marca Editora. 2018

Artistas:

NICOLáS MENZA